miércoles, 11 de septiembre de 2013

LIBRO 2 No. 98 DIOS Y MARÍA

 

“Dios y María”.

 

MARÍA REINA

 

 

El 12 de Diciembre y el 13 de Mayo se digno el Padre conceder al género humano que la Madre de Dios bajara mostrándose a almas cándidas; y como toda Madre corrió presurosa poniéndose frente al abismo para proteger a sus hijos.

Al concebir María a Jesucristo como hombre, concibió la Madre al género humano, pues Jesús siendo hijo de Dios nos hermanaba con Él, tomando materia humana: sangre, carne, con las cuales María cooperó para que la Palabra de Dios se hiciera hombre.

Cuando Jesús comenzó a ser formado en las purísimas entrañas de María, allí ella se llenaba de todas las gracias que de Dios venían y estando ya ese claustro preparado dé antemano con la pureza intachable, por la humildad, por todas las gracias y dones de que ya estaba dotada, María se convirtió en la Madre de Dios, alcanzando del Altísimo la admiración, el amor y las complacencias para que así ella la Madre única, verdadera, inmaculada fuera la Madre de Dios y Madre del hombre. Jamás se cansarán los ángeles, los cielos y todo el universo de alabar los glorias de María.

María está llena de las mieles del Corazón de Jesús, del Amor de Jesús, de la caridad de Jesús, es la estrella reluciente por la cual el viajero encuentra el camino, pues su luz disipa las tinieblas, es el puente para llegar a Jesús, María.

Escrito por la Sra. Ernestina León Valdés

Siervos del Divino Amor

No hay comentarios:

Publicar un comentario